Sonó el despertador y quise pensar que todo aquello no había sido un sueño. Cerré de nuevo los ojos y me dejé llevar por uno de aquellos momentos locos que había pasado en el entreacto de mis últimos meses.. casi podía sentir que había regresado a mi trocito de sofá, al colchón naranja y los documentales a las 2.. el olor a incienso, tabaco, baños de crema y gel.. sentía aquel trozo de vida como el mismo presente, como el respiro que con tanto reparo me di y con tanta prisa dejé al otro lado de la carretera. De nuevo el despertador volvió a sacarme de lo que solo era un pensamiento, enfadada lo dejé caer contra el suelo y me volví hasta que la mente me dejara.. saqué la cama naranja, las mantas, el nórdico y me tumbé a esperar que al despertar de verdad algún pequeño ser apareciera enfrente a darme los buenos días y llevarse un buen susto cuando sin avisar me pusiera detrás.. despertaríamos al morro y prepararíamos el desayuno.. y luego.. tras los estiramientos nos iríamos a correr con la mejor equipación, la mente. Al volver a casa pasaríamos por el chino, que solo saludaría a quien quisiera y subiendo los escalones imitando una malísima película de terror acabaríamos tirándonos al sofá a recortar trozos de fieltro del color del arcoiris.
Porque nunca os voy a poder dar las gracias por dejarme estar y ser..


Lo dijo el día 10/01/2010 a las 12:36 pm Con la permanente
y los gusanitos se han ido, tristes, al darse cuenta que ya no tienen colchon naranja en el que caer….
Lo dijo el día 10/01/2010 a las 4:32 pm Con la permanente
Ais mare mare, que yo estoy sensible…
Tu eres GRANDE, aquí y en la China popular del Pekin!!!
Gracias a ti por mandarnos a cagar al campo, por las terapias de pareja, por todas esos ratos de risas. Queremos que vuelvas, de hecho tu esencia está aquí.¡¡¡Que hasta pongo vasos de agua!!!