Llevo todo el día llorándome por dentro. Gota a gota noto como se me llena de tristeza la barriga hasta ir cubriendo de una capa aislante todo el cuerpo. Las grandes ciudades tienen la ventaja de dejarte llorar en silencio, mientras desayunas en un bar cualquiera donde la gente entra y sale cargada de navidad, de esa que odias y quieres a la vez que llegue por si los cuentos infantiles tuvieran oportunidad de ser reales. Pero las gotas no dejan de caer y el invierno empieza a congelar los huesos de las esperanzas.. se agota el tiempo, la ilusión.. dejando paso a un futuro sin nombre propio ni sueños de regalo.. Se llenarán los charcos verdes de un azul diferente, cuando deje de llorar por dentro.
Que te parece lo que acabas de leer? Punteame.. (que no es lo mismo que "puteame"..)


(2 votos, la media es: 3.50 de 5)
Lo dijo el día 16/12/2009 a las 4:11 am Con la permanente
Ya lo dice Bebe;
Noooo noooo noooo noooo, nooo nooo nooo nooo, no más llorá…
Creo que tienes la misma cantidad de pelo en la boca que la del que se te cae…
Bsus,
Muaaaa
Lo dijo el día 18/12/2009 a las 1:43 pm Con la permanente
Pero es que las grandes ciudades tambien tienen este punto coro-de-suecas surgidas de la nada plus un bonus-atardecer en un punto indeterminado del mapa con rubias ironicas..
cheer up babe.. que todo empieza a “encajar”.. mua
feliz navidad..
Lo dijo el día 29/12/2009 a las 2:01 am Con la permanente
la verdad.. a veces esa soledad que te proporcionan las grandes ciudades se agradece bastante.. por una parte porque puedes estar contigo mismo donde te de la gana y por otra.. porque hay veces en las que te puedes encontrar algun que otro personajillo extraño que este escondiendo alguna que otra lagrimira.. como tú..
asi que manten los ojos abiertos,..
hay veces en las que las malas rachas se viven mejor en compañia..
un besito y animo!!
ya dejara de llover…